Enrique Omar Sívori
Enriue Omar Sívori nace en San Nicolás de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires, Argentina, el 2 de octubre de 1935 era un futbolista y entrenador ítalo-argentino.
Debutó en River Plate en 1954, a los 17 años de edad, donde ganó la Liga argentina en 1955 y 1956. Jugó 63 partidos y marcó 28 goles.
En 1957 fue adquirido por la Juventus de Turín, de la Serie A italiana por la cifra récord de 10 millones de pesos argentinos. Allí ganó tres títulos de Liga (1958, 1960 y 1961), dos Copas de Italia (1959 y 1960) y fue el máximo goleador de la Liga italiana (1960). Jugó 215 partidos y marcó 135 goles.
En 1960 fue, además, máximo goleador de la Liga italiana. En 1965 pasó al Nápoles, en el que permaneció cuatro temporadas.
Al obtener la doble nacionalidad ítalo-argentina pudo recibir el Balón de Oro como mejor jugador europeo en 1961.
En 1965 fichó para el Napoli y llevó al humilde equipo sureño por dos veces al subcampeonato. No demoró en convertirse en ídolo de la afición napolitana, al punto que hasta fue glorificado en una escena de una más que famosa película italiana: "Sivori, tu sei il sole di Napoli". Acabada e irrefutable síntesis de la pasión que despertaba. Su carrera como jugador, cargada de gloria, reconocimiento y gol llegó a su fin en 1969.
A Italia fue un muchacho sencillo, de barrio. Y Europa nos devolvió a un "gentleman" que, debido a su permanente afán por aprender, se convirtió en un hombre de mundo, conocedor de culturas y de finanzas. A tal punto que en su indomable deseo de progreso, bien asesorado, invirtió en tierras y se convirtió en próspero estanciero.
Claro que su vida ligada al fútbol lejos estaba de extinguirse, la continuó como director técnico. Fue entrenador de River, Rosario Central, Estudiantes de La Plata, Racing y Vélez y técnico de la Selección Nacional en las Eliminatorias para el Mundial de Alemania 1974, que consiguió la clasificación en el grupo que compartía con Bolivia y Paraguay.
Fue un jugador distinto, de esos que en milésimas de segundo resuelven las situaciones más complejas. Los italianos lo definían como un "fuoriserie". Y no exageraban, era un absoluto fuera de serie. Un futbolista que trascendió más allá de fronteras y que siempre supo ponderar el buen juego y el gol sobre todas las cosas. Grande entre los grandes.
Enrique Omar Sívori dejó este mundo el 17 de febrero de 2005. Una tribuna de la ex herradura de Núñez, la que se cerró con el dinero que produjo su venta, la ex Almirante Brown, lleva su nombre. Un más que justo reconocimiento. Asimismo en 2004 fue galardonado como uno de los mejores 100 jugadores de la historia del fútbol por la FIFA.
FUENTE: Futbol