Brian Laudrup
Bria Laudrup nace en Viena (Austria) el 22 de febrero de 1969 es un ex-jugador de fútbol de origen danés.
Laudrup ganó la Eurocopa de 1992 con la selección de Dinamarca y fue una parte vital del equipo del Rangers que dominó la Liga premier escocesa en la década de los 90. Brian Laudrup se encuentra entre los 125 mejores jugador de fútbol vivos elegidos por Pelé en la ceremonia de los 100 años de la FIFA en marzo del 2004, junto con su hermano Michael Laudrup.
Hacer las cosas con estilo era la filosofía de Brian Laudrup como futbolista. Por eso, la forma en que se despidió del fútbol internacional no pudo ser más apropiada.
Cuando este abandonó el terreno de juego tras su última aparición con Dinamarca, había participado en uno de los partidos más vibrantes de la Copa Mundial de la FIFA 1998, la fluctuante contienda de cuartos de final contra Brasil en Nantes, que al final se saldó con la ajustada derrota de los daneses.
Laudrup marcó el segundo gol de Dinamarca en la gloriosa noche de julio en Nantes. Aquella diana, la 21ª en 82 apariciones internacionales, subió el empate a 2-2 al marcador. A los diez minutos, Rivaldo anotó el gol de la victoria que dio al traste con el sueño danés. Para Brian Laudrup y para Michael, su hermano mayor, que también se despedía aquella noche, fue una bonita forma de decir adiós.
Ocho años después, Brian Laudrup rememora el sueño de una noche de verano en Francia durante una conversación que ha mantenido con FIFAworldcup en la casa de Copenhague que comparte con su esposa, Mette, y sus hijos Nicolai y Rasmine. "El de Brasil fue un partido que podríamos haber ganado. Aquella noche jugamos igual de bien, pero algunos hombres de la selección brasileña tenían destellos de genialidad", recuerda. "Ronaldo y Rivaldo estuvieron excepcionales y fueron los responsables de que volviéramos a casa. Pero jugar en una Copa Mundial no se puede comparar con nada".
Dos años después de aquella Copa Mundial de la FIFA su carrera como jugador se había acabado. Un problema en el tendón de Aquiles le obligó a retirarse a los 31 años. Su vida en el fútbol, sin embargo, sigue adelante. Laudrup divide su tiempo entre su trabajo en la televisión con el canal TV3 danés y las escuelas de fútbol, que dirige junto con el antiguo guardameta de Dinamarca Lars Hogh. "Es fantástico seguir de alguna forma en el fútbol", comenta.

Laudrup lleva cinco años para TV3 como comentarista de los partidos de la Liga de Campeones de la UEFA. Por otro lado, los campamentos de fútbol de verano son su empresa más reciente. "Los organizamos desde hace dos años", explica. En Dinamarca ya funcionan tres campamentos Laudrup-Hogh. Estos cursos de una semana de duración están dirigidos a jóvenes de edades comprendidas entre 12 y 14, y de 16 a 17 años. "Nuestra intención es transmitirles todo lo que hemos aprendido", añade Laudrup, cuyos cursos incluyen también la participación de psicólogos. "Creemos que es muy importante. Además, nos lo pasamos muy bien con los jóvenes, tienen un gran entusiasmo y están deseando hacer algo provechoso con su fútbol".
Al recordar los días de Laudrup como jugador, dos momentos destacan muy por encima del resto: el inverosímil triunfo de Dinamarca en el Campeonato Europeo de la UEFA 1992 en Suecia y la trayectoria hasta cuartos de final en Francia 98. Laudrup está convencido de que, pese a la gran proeza que la selección consiguió en 1992, los daneses tenían un equipo mucho mejor en 1998. "En 1992 nos juntamos unos cinco o seis jugadores de primera división, por tanto nos conocíamos muy bien unos a otros, y quizás por eso ganamos. Pero, por calidad, éramos mejores en 1998".
Sin embargo, los primeros pasos de la selección en Francia fueron muy titubeantes. Dinamarca se impuso a Arabia Saudita por 1-0, pero empató con Sudáfrica y perdió ante la nación anfitriona. "En 1992, nadie esperaba nada de nosotros. Cuando eres un "don nadie" es cuando realmente puedes conseguir algo. Si estamos entre los favoritos, siempre tenemos dificultades. Creo que ésa fue la razón de que superáramos un comienzo tan malo y nos exigiéramos tanto de nosotros mismos".
Como Dinamarca pasó por los pelos a octavos de final, pocos esperaban que fuera capaz de imponerse a Nigeria. Sin embargo, los daneses sacaron de repente fuerzas de flaqueza y avasallaron a los africanos. Laudrup fue el autor del segundo gol de aquel triunfo por 4-1 conseguido en el Estadio de Francia. "Para mí, el momento más brillante fue precisamente aquel partido", recuerda. "Nigeria era la clara favorita, y nosotros pensamos "salgamos a disfrutar y demostremos al mundo de lo que somos capaces". Cada vez que eso pasa, Dinamarca es muy peligrosa. Nigeria tenía un equipo de primera categoría, pero nosotros hicimos nuestro mejor fútbol y nuestra victoria por 4-1 fue sobresaliente".
Además, le parece "fantástico" haber compartido aquella experiencia con su hermano Michael, quien había presenciado la EURO 92 desde el banquillo por culpa de una disputa con su seleccionador, Richard Moller Nielsen. Laudrup incluye a su hermano en la lista de los cinco mejores futbolistas con los que ha jugado durante una carrera que comenzó en el antiguo equipo finlandés de su padre, el Brondby, y concluyó en el Ajax. En el Bayern de Múnich, trabajó junto a Stefan Effenberg ("Quiérelo u ódialo, pero como futbolista es el no va más"). Con Gabriel Batistuta, Laudrup compartió la temporada que pasó en el Fiorentina.
"Estuve un par de días observándolo en los entrenamientos y, curiosamente, era uno de los jugadores que peor se entrenaba de todos los que he conocido", recuerda. "Su técnica era malísima y sus lanzamientos siempre salían desviados. Sin embargo, cuando marcó diez goles en los primeros cinco o seis partidos comprendí qué gran jugador era". Paolo Maldini en el AC Milán y Paúl Gascoigne en el Rangers completan la lista. Según Laudrup, fue precisamente en este último club donde pasó "los cuatro mejores años" de su carrera y, de paso, entre 1994 y 1998, se colgó al cuello tres medallas de oro en el campeonato de liga escocés.
A Laudrup le gusta hablar del pasado, pero no piensa demasiado en él. "Conseguí lo que me propuse y no me arrepiento de nada", asegura el futbolista, proclamado en cuatro ocasiones Jugador del Año en Dinamarca. "Hoy en día, lo que más me divierte es ver un buen partido de fútbol".
FUENTE: Futbol